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Técnica
:
a)
Sentarse con las piernas estiradas y juntas, manteniendo las
nalgas bien apoyadas sobre el suelo; estirar los brazos hacia
arriba dejando la espalda tan recta como se pueda.
b) Inspirar
y al exhalar bajar el tronco muy estirado hacia las piernas,
tratando de tomar con las manos las plantas de los pies o, en su
defecto, tomar tobillos o pantorrillas, siempre con las piernas
estiradas.c) Permanecer en la
postura respirando por la nariz, hundiendo el abdomen en cada
exhalación. Se puede repetir esta postura dos o tres veces.
Beneficios
: Como se aprecia en la figura, en esta postura hay un
hiperestiramiento en la parte posterior del cuerpo, compensando
las contracciones de las dos anteriores. Este estiramiento
fortalece y estira los músculos de las corvas de las piernas,
como así también, la parte posterior de la columna. Por la
posición del tronco se estimulan los riñones y el organismo
abdominal (páncreas, hígado, intestinos), irrigándose
igualmente de sangre las glándulas genitales.
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