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Técnica
:
a)
Acostarse sobre la espalda, dejar las piernas estiradas y juntas,
poner las manos hacia debajo de las nalgas, dejando las palmas
sobre la manta.
b)
Presionar con los codos en la manta, levantar los hombros y la
nuca alejando el mentón del pecho, llevar la cabeza atrás.
Tratar de apoyar la parte alta de la misma en la manta. Esta
postura se puede mantener desde 45 segundos a 2 minutos.
Beneficios
: Como se puede apreciar en la figura, la columna
vertebral y el tronco adoptan una posición inversa a la de las
dos posturas anteriores, produciéndose de este modo un
estiramiento en la glándula tiroides y una contracción de la
paratiroides; por la postura del tronco se estiran y airean los
pulmones, por lo que se debe respirar por la nariz profundamente
ayudando así a mitigar enfermedades como el asma y espasmos
bronquiales. Al quedar la espalda contraída, se corrigen
malas posturas cervicales y de los hombros, haciendo desaparecer
también la rigidez de la zona lumbar. Para disolver esta asana
apoyar nuevamente los hombros y la nuca en la manta y relajarse
unos instantes.
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